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Baldosas por la Memoria

María Esther Lorusso Lämmle, Mónica María Candelaria Mignone, María Marta Vásquez Ocampo

Armado: 7 de mayo de 2016
Colocación: 11 de junio de 2016 Colegio Misericordia. Av. Cabildo 1333, CABA

Con Agrupación Primero la Patria Comuna 13

Mónica María Candelaria Mignone

 

María Esther Lorusso Lämmle

 

María Marta Vásquez Ocampo

 

Mónica María Candelaria Mignone

El viernes 14 de mayo de 1976, a las cinco de la mañana, un grupo de hombres vestidos de particular y fuertemente armados entró en departamento de la familia Mignone, ubicado en la avenida Santa Fe 2949, piso tercero, A, en pleno centro de Buenos A ires. Dijeron pertenecer al ejército argentino y se llevaron a Mónica, según ellos por dos o tres horas, para hacerle algunas preguntas y sugiriendo que le diéramos dinero para el regreso. Desde entonces nada hemos sabido de ella. El caso de Mónica es similar al de millares de jóvenes argentinos, secuestrados por las fuerzas armadas y de seguridad después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. En todos los casos, luego de la detención las autoridades negaban su part icipación.

Mónica tenía 24 años cuando fue detenida. Había concluido los estudios de Psicopedagogía en la Universidad del Salvador; se desempeñaba como docente en la Universidad Nacional de Luján y era concurrente en el servicio de Psicopedagogía del hospital Piñero de la Municipalidad de Buenos Aires. Asistía igualmente a niños y jóvenes con problemas de aprendizaje.

Pero la principal preocupación de Mónica estaba centrada en la labor de promoción humana en los ámbitos religiosos, sociales, educativos y laborales, que, desde hacía varios años llevaba adelante en un sector — Belén — de la villa de emergencia del Bajo Flores, donde residían miles de familias en condiciones precarias. Durante las vacaciones se trasladaba a la Patagonia para una tarea semejante en poblaciones aisladas, hogares escuelas y poblaciones indígenas. Mónica amaba las villas y el sur del país y se identificaba con las alegrías, los dolores y los problemas de sus habitantes. Mónica vivía para los demás, en una permanente y generosa actitud de servicio, olvidándose de si misma. Esta era su característica fundament al. Lo hacía con alegría, entusiasmo, esperanza y profundidad, divirtiéndose con los jóvenes y sembrando el bien a su alrededor.

Ese fue su crimen. Por eso las fuerzas armadas se la llevaron detenida a la Escuela de Mecánica de la Armada para torturarla y vejarla cobardemente y sin duda arrojarla al mar. Mónica vivía a plena luz, con sus padres y hermanos, en contacto con mu ltitud de amigos y compañeros de trabajo. Los militares se la llevaron indefensa, en forma clandestina, como criminales y no ha vuelto.

Nosotros, sus padres, al igual que sus hermanos, tíos, primos y amigos nos sentimos orgullosos de Mónica y queremos inspirarnos en su ejemplo y sus ideales. Su nombre es un símbolo y una esperanza para el pueblo argentino, esclavizado y arruinado d urante largos años por las fuerzas armadas. Su recuerdo, que se agranda al pasar el tiempo, nos anima a luchar como ella por los pobres, perseguidos, oprimidos, marginados, presos y detenidos-. desaparecidos.

Chela y Emilio F. Mignone

Fofo-Cahuel Patagonia (1972)
Barrio “Belén” en la villa de emergencia del Bajo Flores
(1974)

por Mónica M. C. Mignone

(Ver en PDF)

 

 

 

María Esther Lorusso Lämmle

De doble nacionalidad argentino-peruana. Nacida el 18 de julio de 1953. Empleada textil. Secuestrada-desaparecida el 14 de mayo de 1976, a la edad de 22 años, cuando la sacaron de su domicilio de la calle Bulnes N° 469 de esta Capital. Realizaba tareas de promoción humana, social, religiosa y política en la villa de emergencia del Bajo Flores, en la Parroquia Santa María Madre del Pueblo, con militantes peronistas montoneros. Fue llevada a la ESMA, torturada y asesinada. Cabe señalar y reproducir lo que se escribió sobre su tarea en la villa del Bajo Flores, en la Escuelita de Belén, según el libro “Micrófonos para el pueblo. FM Bajo Flores” en el año 2008. “Los que hoy tienen entre 40 y 45 años guardan la memoria de ‘esos pibes y pibas de la JP’ como uno de los recuerdos más añorados de su infancia. Comprometidos pero alegres, trabajadores pero divertidos, tiernos y guerreros, exigentes consigo mismos y comprensivos con los demás. Ellos dejaron regados de mística los rincones del Bajo Flores. Ahí donde haya una fiesta, una lucha por la reivindicación de nuestros derechos, una obra en construcción, un grupo de jóvenes que quiere cambiar la realidad del barrio, una ayuda sincera, un apretón de manos, un abrazo y tantas otras cosas que hacen especial la vida de nuestras calles y pasillos, ahí mismo ellos están y estarán presentes. Fueron parte de los años de más brillo, antes que vinieran los tiempos oscuros. No existe cura, vecino o compañero que pueda recordarlos con más de tres frases. Su recuerdo produce silencios y lágrimas. Casi todos ellos se encuentran desaparecidos. Se los extraña porque se los necesita. Se los necesita porque eran los mejores”.

 

María Marta Vásquez Ocampo

Nacida el 28 de diciembre de 1952 en la ciudad de Buenos Aires. Hija de un diplomático de carrera, su abuelo materno había sido Embajador en Italia durante el primer gobierno de Juan D. Perón. Terminó la secundaria en el colegio de monjas de la Misericordia y allí comenzó a misionar a El Maitén y El Bolsón, en el sur argentino. Psicopedagoga egresada de la Universidad del Salvador; concurrente en el Hospital Municipal Piñeyro. Catequista, participó en varias oportunidades de grupos misioneros como dije antes. Integró el Movimiento Villero Peronista (MVP) en el Bajo Flores, donde hacía funcionar una escuela para niños con dificultades. Militante peronista de “Cristianos para la Liberación”. Secuestrada-desaparecida en su domicilio a las 3 de la mañana, el 14 de mayo de 1976, cuando estaba embarazada de dos meses, por un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Para más datos ver registro de su esposo César Amadeo Lugones Casinelli. Cabe señalar y reproducir lo que se escribió sobre su tarea en la villa del Bajo Flores, en la Escuelita de Belén, según el libro “Micrófonos para el pueblo. FM Bajo Flores” en el año 2008. “Los que hoy tienen entre 40 y 45 años guardan la memoria de ‘esos pibes y pibas de la JP’ como uno de los recuerdos más añorados de su infancia. Comprometidos pero alegres, trabajadores pero divertidos, tiernos y guerreros, exigentes consigo mismos y comprensivos con los demás. Ellos dejaron regados de mística los rincones del Bajo Flores. Ahí donde haya una fiesta, una lucha por la reivindicación de nuestros derechos, una obra en construcción, un grupo de jóvenes que quiere cambiar la realidad del barrio, una ayuda sincera, un apretón de manos, un abrazo y tantas otras cosas que hacen especial la vida de nuestras calles y pasillos, ahí mismo ellos están y estarán presentes. Fueron parte de los años de más brillo, antes que vinieran los tiempos oscuros. No existe cura, vecino o compañero que pueda recordarlos con más de tres frases. Su recuerdo produce silencios y lágrimas. Casi todos ellos se encuentran desaparecidos. Se los extraña porque se los necesita. Se los necesita porque eran los mejores”.

 

 

 

 

Notas de Prensa

Página 12. El secuestro del grupo de la villa. 6/8/2013 . Por Alejandra Dandan

Página 12. La desaparición del grupo del Bajo Flores. 18/4/2013 . Por Alejandra Dandan

BARRIOS X MEMORIA Y JUSTICIA